“El masoquista online”: dícese del que gusta de leer comentarios negativos en internet

¿En qué momento nos comenzó a obsesionar tanto lo que opina un desconocido en la otra esquina del mundo?

Me encanta poder trabajar desde casa e irme entre semana fuera de la ciudad si me da la gana, porque no tengo que estar físicamente en una oficina para cumplir con mi jornada laboral. Esta es una de las tantas ventajas que me brinda el internet y las redes sociales, así como tener acceso a información, establecer alianzas, compartir experiencias, entre otras cosas.

Pero (y aquí viene el gran pero), hay algo que me hace muchísimo ruido, y es esa necesidad morbosa y destructiva de leer comentarios negativos y ofensivos en una publicación, propia o ajena. Todo ese drama de internet, ese debate interminable entre los que piensan de una manera y los que piensan de otra… ¿Para qué? ¿Qué me gano con leerlo? Y, sobre todo, ¿me hace una mejor persona?

Veo un video, leo una publicación en redes sociales o un artículo interesante… y de pronto ahí está, ese o esos comentarios negativos y hasta agresivos que desvirtúan a la persona, pensamiento o proyecto del cual se está hablando. Cuando menos me doy cuenta he perdido gran parte de mi tiempo en leer la larga batalla, comentario tras comentario, entre Carlos, desde España y Alejandra, desde Colombia, hablando sobre qué es y qué no es acoso callejero… Y suspiro, parece que acabo de presenciar un freestyle rap en el que cada contendiente asesta un golpe, cada vez más personal, cada vez más violento, sobre la opinión del otro.

Sigue leyendo

Reprograma la manera en que inicias el día en 5 pasos

FraseLM_36

Suena la alarma y ¿cómo te sientes al despertar? ¿Con sueño, con pesadez, pensando en todo lo que tienes que hacer? Si fuera por ti seguro que aplastas el celular, como si de un bicho molesto se tratara, y te quedas en la cama todo el día. Si estos son tus pensamientos dominantes al abrir los ojos cada mañana, ¿por qué te sorprende que todos los días te sientas cansado o estresado? ¡Pero qué carga es vivir, caray! Entonces, ¿cómo reprogramar nuestros pensamientos?

En lugar de saltar de la cama al sonido del despertador, dedícate unos minutos para iniciar el día relajado, y agradecer y definir cómo quieres vivir tu jornada. Aquí 5 sencillos pasos que, desde la comodidad de tu cama, acostado boca arriba, ojos cerrados y cuerpo relajado, puedes seguir:

Sigue leyendo