Ep. 13 Videoblog: ¡PÁSELE MARCHANTE!

¡Pásele marchante! ¿A quién no le gustan los tianguis? De lunes a domingo nos esperan en distintos puntos de la ciudad de México, con su variedad de sabores, colores, productos y el eterno vaivén de personas.

Fresco y barato, aquí lo que importa es ubicar tus puestos favoritos, para comprar la fruta de temporada, el pollo, la carne, ¡los quesos! Amo el queso.

Además, uno hace plática y entiendes el trabajo que implica tener un puesto en el tianguis, el tiempo que dedican y cómo muchas veces la chamba la sacan entre familia.

La palabra “tianguis” proviene del náhuatl tiānquiz(tli), que significa “mercado”, y existen en Mesoamérica desde la época prehispánica.

Nosotros vamos al tianguis dos veces por semana… bueno, mi esposo sólo va al del domingo por su gordita de chicharrón. Y para mí, un sopesito de queso con pollo o un tlacoyo de requesón. ¿Ya se te hizo agua la boca? Y no puede faltar un jugo de naranja con betabel, para acompañar (y de 1 litro, además).

Ir al tianguis es todo un ritual, hay que armarse del equipo necesario (una buena mochila), llevar cambio, salir temprano… y en nuestro caso detenernos dos minutos a ver a los perros del señor que los baña en su camioneta, justo enfrente del tianguis… ¡porque me encantan!

Algunas personas no les gustan los tianguis porque siempre está lleno, o porque no les gusta comer en la calle (¿en serio?). ¡Pero a mí me fascinan!

Mi mamá me llevaba de chiquita en Guadalajara y no sólo salía con juguete, me comía una quesadilla en el puesto de “Don Chavelo”. Todavía voy de vez en cuando al Tianguis del Sol, cuando vuelvo a Guadalajara; ya no está Don Chavelo, pero sus hijos, nueras y nietos siguen cocinando, igual de rico, las quesadillas de champiñones y las doraditas de costilla que tanto nos gustaban a mí y a mi mamá.

Así que para mí, el tianguis es una tradición… y una muy buena por cierto, en serio, te lo dice La Moccata. Y tú, ¿tienes un tianguis favorito? ¡Suscríbete! Y nos vemos en el siguiente episodio.

Crónicas de un matrimonio común y corriente. Cap. 16:

Lo bien que me conoce mi esposo. Llega Mitrani a casa y se pone a preparar la cena, porque yo llevo todo el día poniéndome al corriente con trabajo atrasado.

Mitrani: (lavando los platos) ¿Qué hiciste?

Mónica: (sin dejar de trabajar) ¿mmm?

Mitrani: cocinaste tus huevos y te pusiste a trabajar, ¿verdad?

Mónica: (se ríe un poco) si…

Mitrani: y se pegó todo y te valió madres, ¿verdad?

Mónica: ¡le eché agua!

Mitrani: ¡pero no le diste ni una raspadita!

Mónica: ¡le eché agua!

Después de algunos minutos

Mónica: ¿dijiste “te valió madres”, verdad?

Mitrani: (tallando el sartén) ¿si?…

Mónica: es que va para las crónicas, hace rato que no publico una

Mitrani: (se ríe un poco mientras sigue tallando frenéticamente)

Con todo y quejas (justificadas en este caso) ¡Es mi héroe!

Varios minutos después…

Mitrani: por fin puedo empezar a cocinar

Mónica: wiiiii

Mitrani: ¡no wii!

Crónicas de un matrimonio común y corriente. Cap. 15:

Un sábado cualquiera. Mónica y Mitrani trabajando en un guión y la tesis, respectivamente.

Mónica: (pensativa frente a la computadora) ¡¡¡mggggggggg!!!

Mitrani: ¿estás enojada?

Mónica: no

Mitrani: ¿entonces por qué gruñes?

Mónica: (se pone a teclear en la computadora)…porque a veces gruño cuando pienso

Mitrani no sabe qué contestar y mejor regresa a hacer lo que estaba haciendo.

Ep. 10 del videoblog – Detrás de cámaras, p1

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La Moccata, ¿con un claro sobrante de energía?…¡Bazinga!

Así, tan de llena de vida y nada pixeleada u ojerosa, luzco un sábado por la noche puliendo el guión del episodio 10 de  .

Y como mi esposo siempre me apoya grabando, me pondrá a editar imágenes para su tesis…y pos me aguanto.

 

Frase de la semana

Amor Verdadero es que tu esposo corra a matar una cucaracha por ti, aunque odie hacerlo… ¡es mi héroe!

La Moccata

Superman, Pixabay
Superman, Pixabay

Crónicas de un matrimonio común y corriente. Cap. 14:

Sobre el apoyo incondicional y el trabajo en equipo

Mónica: amor, ahora que trabajo por las tardes ya no me queda tanto tiempo para cocinar

Mitrani: está bien

Mónica: ya no puedo tardarme 2 horas cocinando y tengo que hacerlo a prisas

Mitrani: ta bien

Mónica: … ¿cómo estaba la pasta de hoy? Le faltaba sal

Mitrani: sí, le faltaba

Mónica: ¿pero cómo estaba?

Mitrani: la salsa estaba rica

Mónica: ¿y la pasta?

Mitrani: la salsa estaba muyyyy rica

Mónica: ¡waaaaaaaa! (haciendo puchero) ¡mi comida ya no está rica! No me he podido lucir como antes (totalmente sentida, pero sin culpar a Mitrani)

Mitrani: no te preocupes, no cocines todos los días

Mónica: (haciendo el berrinche de su vida) ¡pero así no vas a tener comida para llevarte a la escuela, ni yo tendré qué comer al día siguiente!

Mitrani: no te estreses, yo también voy a empezar a cocinar si no te da tiempo

Mónica: sniff sniff

Se apapachan y siguen cenando.

Crónicas de un matrimonio común y corriente. Cap. 13

Un día normal, quitando la ropa del tendedero y guardándola en su lugar.

Mónica: (haciendo pares con los calcetines) oye amor, me falta uno de tus calcetines

Mitrani: …

Mónica: ¡ah no! olvídalo, ya vi que usaste un par impar (se empieza a reír)

Mitrani: ¿cómo?

Mónica: (le muestra los calcetines sobrantes) mira, son diferentes

Mitrani: (los analiza, pensativo) son iguales, es la misma marca

Mónica: ¡¿cómo van a ser iguales, si uno es gris con negro y el otro blanco con azul?!

Mitrani: ¿tú crees que mis pies van a notar la diferencia?

Mónica: …

Mónica: olvídalo, ya los emparejo yo