Vlog #LaMoccata, Ep14 “Tu pareja y O vergüenza”

 

¿Cuánto tiempo llevas con tu pareja? ¿Recuerdas cómo muchas cosas te daban “penita” cuando empezaron a salir? Pero hoy hay veces que de plano pierdes toda la vergüenza.  Y lo que pasa es que después de tanta convivencia e intimidad se tienen confianza, y puedes terminar haciendo cosas que pensaste que no harías en público.

Como… ¿dejar abierta la puerta del baño? o de plano usarlo los dos sin problemas.

Les encanta molestarse, interrumpirse, burlarse o hacer bromas pesadas, incluso en público (como en este blog).

Por otro lado, se cuidan cuando están enfermos, borrachos o crudos. Y algunas veces se pelean por ver a quién le toca apagar la luz antes de dormir.

Claro, también pueden ponerse un poco más creativos en ciertos momentos…y en la mañana pueden verse sin maquillaje, ¿y sabes qué? no pasa nada. Aunque tampoco hay que despreocuparse por completo del arreglo personal.

Se dan unos atracones de comida juntos ¡y les encanta! Y hasta pueden intercambiarse ropa…bueno, tú mujer puedes ponerte su ropa, a él probablemente no le vaya bien la tuya.

Y esto hay que decirlo, aguantarse algún “gasesillo” ya no es un inconveniente como antes.

El caso es que tampoco hay que ser unos salvajes, pero está bien perder algo de pena, a nosotros nos funciona, en serio, te lo dice La Moccatta.

 ¡Tu Nexo De ahora es Tuiris! Suscríbete y sigue nuestras ocurrencias. ¡Nos vemos!

 

Sneak Peek del Ep 14 de #LaMoccata: “Pareja y O Vergüenza”

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Mitrani molestando a La Moccata, sólo porque le gusta hacerlo…

¿Cuánto tiempo llevas con tu pareja?

¿Recuerdas cómo muchas cosas te daban “penita” cuando empezaron a salir? Pero hoy hay veces que de plano pierdes toda la vergüenza.  ¡No te pierdas el episodio de este jueves! Y descubré qué tipo de pareja son.

Ep. 13 Videoblog: ¡PÁSELE MARCHANTE!

¡Pásele marchante! ¿A quién no le gustan los tianguis? De lunes a domingo nos esperan en distintos puntos de la ciudad de México, con su variedad de sabores, colores, productos y el eterno vaivén de personas.

Fresco y barato, aquí lo que importa es ubicar tus puestos favoritos, para comprar la fruta de temporada, el pollo, la carne, ¡los quesos! Amo el queso.

Además, uno hace plática y entiendes el trabajo que implica tener un puesto en el tianguis, el tiempo que dedican y cómo muchas veces la chamba la sacan entre familia.

La palabra “tianguis” proviene del náhuatl tiānquiz(tli), que significa “mercado”, y existen en Mesoamérica desde la época prehispánica.

Nosotros vamos al tianguis dos veces por semana… bueno, mi esposo sólo va al del domingo por su gordita de chicharrón. Y para mí, un sopesito de queso con pollo o un tlacoyo de requesón. ¿Ya se te hizo agua la boca? Y no puede faltar un jugo de naranja con betabel, para acompañar (y de 1 litro, además).

Ir al tianguis es todo un ritual, hay que armarse del equipo necesario (una buena mochila), llevar cambio, salir temprano… y en nuestro caso detenernos dos minutos a ver a los perros del señor que los baña en su camioneta, justo enfrente del tianguis… ¡porque me encantan!

Algunas personas no les gustan los tianguis porque siempre está lleno, o porque no les gusta comer en la calle (¿en serio?). ¡Pero a mí me fascinan!

Mi mamá me llevaba de chiquita en Guadalajara y no sólo salía con juguete, me comía una quesadilla en el puesto de “Don Chavelo”. Todavía voy de vez en cuando al Tianguis del Sol, cuando vuelvo a Guadalajara; ya no está Don Chavelo, pero sus hijos, nueras y nietos siguen cocinando, igual de rico, las quesadillas de champiñones y las doraditas de costilla que tanto nos gustaban a mí y a mi mamá.

Así que para mí, el tianguis es una tradición… y una muy buena por cierto, en serio, te lo dice La Moccata. Y tú, ¿tienes un tianguis favorito? ¡Suscríbete! Y nos vemos en el siguiente episodio.

Crónicas de un matrimonio común y corriente. Cap. 16:

Lo bien que me conoce mi esposo. Llega Mitrani a casa y se pone a preparar la cena, porque yo llevo todo el día poniéndome al corriente con trabajo atrasado.

Mitrani: (lavando los platos) ¿Qué hiciste?

Mónica: (sin dejar de trabajar) ¿mmm?

Mitrani: cocinaste tus huevos y te pusiste a trabajar, ¿verdad?

Mónica: (se ríe un poco) si…

Mitrani: y se pegó todo y te valió madres, ¿verdad?

Mónica: ¡le eché agua!

Mitrani: ¡pero no le diste ni una raspadita!

Mónica: ¡le eché agua!

Después de algunos minutos

Mónica: ¿dijiste “te valió madres”, verdad?

Mitrani: (tallando el sartén) ¿si?…

Mónica: es que va para las crónicas, hace rato que no publico una

Mitrani: (se ríe un poco mientras sigue tallando frenéticamente)

Con todo y quejas (justificadas en este caso) ¡Es mi héroe!

Varios minutos después…

Mitrani: por fin puedo empezar a cocinar

Mónica: wiiiii

Mitrani: ¡no wii!

Crónicas de un matrimonio común y corriente. Cap. 15:

Un sábado cualquiera. Mónica y Mitrani trabajando en un guión y la tesis, respectivamente.

Mónica: (pensativa frente a la computadora) ¡¡¡mggggggggg!!!

Mitrani: ¿estás enojada?

Mónica: no

Mitrani: ¿entonces por qué gruñes?

Mónica: (se pone a teclear en la computadora)…porque a veces gruño cuando pienso

Mitrani no sabe qué contestar y mejor regresa a hacer lo que estaba haciendo.