Cuando las energías se contradicen

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Aunque estamos en pleno otoño y el poder de la hechicera con sus límites, pausa y sensualidad se siente con ganas, la luna creciente nos invita a ir hacia afuera. Estas dos fuerzas, contradictorias, pueden generar frustración; por momentos con todas las ganas y el enfoque para emprender acciones, pero, paradójicamente, con cansancio o ganas de bajar el ritmo. Continúa lloviendo, ya empieza a bajar la temperatura y las gripas son muy comunes en este cambio de estación. Todo eso nos lleva a ir más lento, pero al mismo tiempo la luna en el cielo se abre y nuestra luna interior en postmenstrual quiere tomar acción.

¿Por qué no aprovechar ambas energías?  Muévete, toma las acciones que consideres necesarias para cosechar aquello que sembraste en luna nueva: riega las semillas, abona el terreno, cuídalo de los insectos o depredadores, construye un espantapájaros. Tu doncella quiere salir a bailar,  cazar y poner su enfoque en distintas cosas, pero hazlo desde la sabiduría de tu hechicera, que elige sus prioridades para no acelerarse ni excederse, que pone sus límites y que, definitivamente, no pide permiso porque tiene muy claro lo que quiere y necesita. 

La Moccata, terapeuta Moon Mother®

Mi camino como Moon Mother: la magia de nuestra ciclicidad

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La fórmula “4 = 1”

¿Te has percatado de que no siempre eres la misma mujer? Y no me refiero a las ocasiones en que te pones un traje coqueto en Halloween, o a la mujer que eres durante el horario de trabajo, distinta muy probablemente de la mujer que llega a casa en la noche y se pone en sus trapos más cómodos; o a la mujer que eres mientras cuidas a los niños vs la mujer que sale a divertirse un rato con sus amigas. Me refiero a esas mujeres que eres, ciclo tras ciclo.

De pronto sucede que a lo largo del mes experimentamos emociones muy variadas y distintos niveles de energía, tanto física como emocional, mental y sexual. Hay días en que te sientes como la mujer maravilla que todo lo puede; otras veces te olvidas de ti y te enfocas en las necesidades de los demás, incluso los bebés te despiertan una sensación maternal; hay ocasiones en que te sientes tan sexualmente activa ¡que hasta te desconoces!; de pronto te sientes más sensible de lo normal y quieres mandar todo al… “infinito y más allá” (por no decir una barbarie), y otras veces simplemente quieres estar en cama con un chocolatito caliente. ¿Te suena familiar? Son las cuatro mujeres que habitan en ti, cada mes, según la fase del ciclo menstrual en la que te encuentres. Lo sé, ¡vaya trabajo personal que nos toca hacer para conocerlas a todas y aprender a convivir con ellas en amor y armonía!

@aliseanderson

 

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¡UY, TERAPIA, QUE MELLO!

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Me resulta curioso cómo todavía, hoy en día, el acudir a terapia sigue siendo tan estigmatizado por algunas personas. He visto, con algo de pena y tristeza, cómo hay quienes lo consideran una pérdida de tiempo y dinero. No todos resuenan con ello, eso me queda muy claro y hay que respetarlo. Pero hay que ser muy sinceros en cuanto a nuestra negativa. En esta sociedad del esfuerzo y la acción sin pausa hemos aprendido que pedir ayuda es una señal de debilidad, cuando en realidad se requiere de mucha humildad y valor para reconocer en qué momentos sentimos la necesidad de ser acompañados por alguien más en nuestros procesos personales. La terapia no es más que eso, un acompañamiento por parte de alguien que puede ver desde fuera una situación en la que nosotros estamos tan metidos que no podemos ver más allá de lo inmediato. No siempre podemos ser objetivos cuando se trata de nosotros.

Cuando alguien acude a las sesiones de wombblessing (mujeres) o el regalo (hombres) me gusta escuchar sus razones de por qué tomaron la decisión de hacerlo. La respuesta siempre tiene que ver con un anhelo que no se ha cumplido o algún aspecto con el que llevan trabajando ya mucho tiempo y para el cual necesitan una nueva perspectiva. ¿Y saben una cosa? Las y los sanadores también necesitamos este tipo de acompañamiento para poder contenernos a nosotros mismos y, desde ese lugar de la búsqueda de equilibrio, poder contener y estar para alguien más que acude a nosotros. No temas pedir apoyo, pedir una perspectiva, o un acompañamiento para tu propio proceso de sanación. Yo este viernes emprendo mi aventura con otra sanadora, para trabajar dos aspectos personales. Ya iré compartiendo el proceso. Peace out!

– Mónica Elena Cárdenas Mejía – La Moccata