Vlog Ep18: “El amor en los tiempos del WiFi, un romance distinto”

¿A dónde se fue el amor? A veces me pregunto ¿Qué pasó con las cartas románticas, los paseos en la plaza y las citas a ciegas que organizaban tus familiares o amigos?

La tecnología lo cambia todo, y el amor en los tiempos del WiFi no es la excepción.

Cuando antes había postales y largas llamadas telefónicas ahora hay mensajes y publicaciones.

Las citas íntimas pasaron a presumirse públicamente, y la mayoría de las personas se quejan de que sus parejas se distraen con el celular.

Incluso hay quienes prefieren resolver conflictos por mensajes que en persona… Y ni hablemos de los celos por internet.

¿Y qué me dicen de cortar una relación? Ahora no sólo hay que guardar distancia, hay que cambiar el estatus de Facebook, eliminarlo de tus redes sociales, borrar las fotos. Y no sin antes pasar por el bochorno de espiar las últimas publicaciones del ex.

Claro, no todo ha sido negativo. Mi esposo y yo tuvimos una relación a distancia por años, así que el internet y los mensajes facilitaron mucho la comunicación.

El ritmo de vida tan acelerado y el que tanto hombres como mujeres trabajemos por horas hace que sea más difícil tener una vida social.

Entonces, aplicaciones como Tinder se volvieron famosas para conocer gente y ligar. Hasta existe una aplicación por si sólo quieres salir con chicos con barba… en serio (tomar precauciones en estos casos es tan necesario como cuando lo es offline).

El internet facilita la comunicación a distancia y te permite compartir con personas de distintos lugares y culturas. Pero, es un arma de doble filo, pues mientras más te acercas a desconocidos, más te puedes alejar de tus seres cercanos.

Así que, de vez en cuando, apaga el celular durante la cita; atesora los momentos íntimos con tu pareja y no los publiques; vive el momento, y no sólo lo grabes por un like.

Al final, el romanticismo está más en la convivencia diaria, offline, que online, te lo dice La Moccata.

¿De qué manera influye el internet en tu relación de pareja? ¡Comparte tu historia!

(Publicado originalmente en Tu Iris)

#LaMoccata

Ep. 15 del Vlog: ¿Qué te enseñó tu abuela? El legado de la matriarca

 

 

¿Qué lecciones te dejó tu abuela? Estuve visitando a la familia y me pregunté ¿Quién nos mantiene unidos? ¿Quién nos invita a comer? ¿Quién nos da consejos y regaña? ¡Las abuelas!

¿Sabías que cuando tu abuela estaba embarazada de tu mamá, tu mamá ya tenía dentro todos los ovocitos que iba a producir durante toda su vida?

De cierta forma, tú también estuviste en el vientre de tu abuela, así que hay una conexión especial.

Deberían ser inmortales, ¿no? Pero no lo son y cuando se nos van nos dejan un vacío, pero también muchos recuerdos.

Yo todavía tengo a mi abuela Yoly, a quien secretamente le digo “abuela sauce”, porque me recuerda al personaje de la abuela de Pocahontas (ni ella lo sabe). Hoy quiero expresarle algo que, también, voy a compartir contigo, para que recuerdes a tu abuela.

Volver a casa me emociona porque también es volver con mi abue. Con la que me enseñó a cantar, a bajar las escaleras sentada para que no me cayera, la que se divertía disfrazándome. La que me compartió secretos en la cocina, la que me consolaba cuando gritaba ¡no me quiero ir!

Ha sido una figura esencial, una matriarca sabia, a veces estricta con ella misma y con los demás, pero procurando la felicidad de la familia.

Admiro su coraje, su fuerza, su valor, su tenacidad.

Me ha guiado y amado, aun cuando no está de acuerdo con todas mis decisiones, y escuchando su historia de vida, entiendo de dónde vienen muchas cosas.

Espero que no se preocupe por mí, estoy bien, estaré bien. Encontré lo que me toca hacer en esta vida, y también con quién compartirlo.

Y a ti, ¿qué te enseñó tu abuela? ¿Aún la tienes? Apapáchala. Ya no está, recuérdala y hónrala. ¿No la conociste? Pregunta por ella y reconstruye su historia, comprenderás parte de la tuya, en serio, te lo dice La Moccata.

¡Compárte el mejor consejo que has recibido de tu abuela! Se generoso, nunca sabes a quién le puede servir.

Sigue esta y otras historias en TuIris donde #LaMoccata tiene su vlog!

Vlog #LaMoccata, Ep14 “Tu pareja y O vergüenza”

 

¿Cuánto tiempo llevas con tu pareja? ¿Recuerdas cómo muchas cosas te daban “penita” cuando empezaron a salir? Pero hoy hay veces que de plano pierdes toda la vergüenza.  Y lo que pasa es que después de tanta convivencia e intimidad se tienen confianza, y puedes terminar haciendo cosas que pensaste que no harías en público.

Como… ¿dejar abierta la puerta del baño? o de plano usarlo los dos sin problemas.

Les encanta molestarse, interrumpirse, burlarse o hacer bromas pesadas, incluso en público (como en este blog).

Por otro lado, se cuidan cuando están enfermos, borrachos o crudos. Y algunas veces se pelean por ver a quién le toca apagar la luz antes de dormir.

Claro, también pueden ponerse un poco más creativos en ciertos momentos…y en la mañana pueden verse sin maquillaje, ¿y sabes qué? no pasa nada. Aunque tampoco hay que despreocuparse por completo del arreglo personal.

Se dan unos atracones de comida juntos ¡y les encanta! Y hasta pueden intercambiarse ropa…bueno, tú mujer puedes ponerte su ropa, a él probablemente no le vaya bien la tuya.

Y esto hay que decirlo, aguantarse algún “gasesillo” ya no es un inconveniente como antes.

El caso es que tampoco hay que ser unos salvajes, pero está bien perder algo de pena, a nosotros nos funciona, en serio, te lo dice La Moccatta.

 ¡Tu Nexo De ahora es Tuiris! Suscríbete y sigue nuestras ocurrencias. ¡Nos vemos!

 

Ep. 13 Videoblog: ¡PÁSELE MARCHANTE!

¡Pásele marchante! ¿A quién no le gustan los tianguis? De lunes a domingo nos esperan en distintos puntos de la ciudad de México, con su variedad de sabores, colores, productos y el eterno vaivén de personas.

Fresco y barato, aquí lo que importa es ubicar tus puestos favoritos, para comprar la fruta de temporada, el pollo, la carne, ¡los quesos! Amo el queso.

Además, uno hace plática y entiendes el trabajo que implica tener un puesto en el tianguis, el tiempo que dedican y cómo muchas veces la chamba la sacan entre familia.

La palabra “tianguis” proviene del náhuatl tiānquiz(tli), que significa “mercado”, y existen en Mesoamérica desde la época prehispánica.

Nosotros vamos al tianguis dos veces por semana… bueno, mi esposo sólo va al del domingo por su gordita de chicharrón. Y para mí, un sopesito de queso con pollo o un tlacoyo de requesón. ¿Ya se te hizo agua la boca? Y no puede faltar un jugo de naranja con betabel, para acompañar (y de 1 litro, además).

Ir al tianguis es todo un ritual, hay que armarse del equipo necesario (una buena mochila), llevar cambio, salir temprano… y en nuestro caso detenernos dos minutos a ver a los perros del señor que los baña en su camioneta, justo enfrente del tianguis… ¡porque me encantan!

Algunas personas no les gustan los tianguis porque siempre está lleno, o porque no les gusta comer en la calle (¿en serio?). ¡Pero a mí me fascinan!

Mi mamá me llevaba de chiquita en Guadalajara y no sólo salía con juguete, me comía una quesadilla en el puesto de “Don Chavelo”. Todavía voy de vez en cuando al Tianguis del Sol, cuando vuelvo a Guadalajara; ya no está Don Chavelo, pero sus hijos, nueras y nietos siguen cocinando, igual de rico, las quesadillas de champiñones y las doraditas de costilla que tanto nos gustaban a mí y a mi mamá.

Así que para mí, el tianguis es una tradición… y una muy buena por cierto, en serio, te lo dice La Moccata. Y tú, ¿tienes un tianguis favorito? ¡Suscríbete! Y nos vemos en el siguiente episodio.