Crónicas de un matrimonio común y corriente. Cap. 22: “Te mereces una estrellita”

holding-2822062_640

(Mónica trabajando en la computadora un lunes por la noche, Mitrani viendo una serie italiana en Netflix)

Mónica: Mitrani, ¿recuerdas cómo se llama el esposo de Miriam? (una amiga)

Mitrani: …

Mónica: ¿Mitrani? (se levanta y se da cuenta de que está ocupado y no la escuchó) Mitrani, ¿te acuerdas cómo se llama el esposo de Miriam? Se me fue su nombre.

Mitrani: 🤔… no… búscalo

(varios minutos después)

Mitrani: ¡Najash!

Mónica: ¡Najash! Es verdad, ¡gracias amor!

Mitrani: ¿no lo buscaste?

Mónica: no lo vi en Facebook

Mitrani: ¡me acordé! ¿Lo puedes crees? ¡Yo me acordé y tú no! ¿No estás orgullosa?

Mónica: muy bien Mitrani… te mereces una estrellita

Mitrani: ¿se nota que ya soy doctor, verdad? (Doctor en Ciencia e Ingeniería de Materiales)

Mónica:… 😒

Anuncios

El amor sano invita a crecer

El #amor sano nos invita a crecer, nos motiva e inspira a ser nuestra mejor versión y a avanzar juntos, y permite que la luz de nuestro interior brille con más intensidad.
Presta atención cuando en una relación no puedes ser auténtic@. Escúchate desde un lugar muy sincero, y desde ahí busca si hay patrones que necesitas modificar para cerrar tus ciclos con sabiduría.
#LaMoccata
 
Gif de: Phazed, en Giphy

Amor de verdad

Quizá de eso se trate el amor de verdad: aceptarse, respetarse, crecer juntos y permitirse ser quien realmente es.

La Moccata

YkmeTc1WYr2xi

Gif de tumblr

¿Mariposas en el estómago y un nudo en la garganta?

La leyenda dice que así se ve el interior de nuestro cuerpo cuando nos enamoramos . El nudo es muy significativo, ¿qué interpretación le dan ustedes al nudo en la fase de enamoriamiento?

¿Cómo considero a una “persona feminista”?

Frase_342

Siempre me ha hecho ruido cuando alguien dice, casi casi con espanto e indignación, que no es feminista. Me pongo a pensar, si se trata de una mujer: ¿No te gusta acaso tener derecho a la propiedad privada o tu propia cuenta bancaria sin tener que pedir permiso a tu esposo, padre o hermano? ¿Poder estudiar si así lo deseas? ¿Tener la opción de trabajar, ser ama de casa, o ambas? Simplemente… ¿tener opciones? Porque a final de cuentas eso se lo debemos a miles de personas, tanto hombres como mujeres, que han trabajado por la equidad de género desde el movimiento feminista.

Cuando me preguntan si soy feminista digo que sí, pero cuando me preguntan cosas como: ¿odias a los hombres?, ¿crees que eres mejor que ellos?, ¿tú quieres que el mundo sea gobernado por las mujeres?, ¿consideras que tienes derechos sólo por ser mujer? Mi respuesta es:

No soy radical o androfóbica, considero que tengo derechos por SER Y ESTAR AQUÍ Y AHORA, como tú, como ellos, como nosotros.

6b635c55552269f6d5967672e847dae4

Me desagrada el término “feminazi”, sin embargo, coincido en que muchas personas utilizan la bandera del feminismo para su propio beneficio, desprestigiando la labor de muchas generaciones e individuos. Creo que una persona feminista, desde la definición del concepto actual y no desde lo que le conviene, entiende:

  • Que para exigir derechos hay que respetar los de los demás. El respeto y empatía son la base para cualquier convivencia sana.
  • Que no necesitas menospreciar, agredir o pasar por encima de nadie para probar tu punto o valía.
  • Que es importante amar y respetar tu cuerpo, lo cual incluye aceptarte, pero también llevar una alimentación adecuada y hábitos que cuiden tu salud. Los músculos no te hacen “más o menos hombre”, el peso no te hace “más o menos mujer”.
  • Que está bien atender tu aspecto físico, siempre y cuando no lastimes tu cuerpo o de ello dependa tu autoestima y amor propio. Usar o no maquillaje o tacón no te hace “menos o más mujer”. Usar o no productos de cuidado personal no te hace “menos o más hombre”.
  • Que la feminidad no está peleada con el feminismo.
  • Que trabajos y sueldos equitativos deben ir en función de los méritos, fortalezas y debilidades de una persona, no de su género u origen.
  • Que ser “dama” o “caballero” no depende de cómo trates a un sector en particular, sino de cómo te trates a ti y a TODOS los demás.
  • Que para lograr un verdadero cambio necesitamos de la participación y el reconomiento y respeto de todos.

e71af61120ec561ea073018b0f043bc5

  • Que es importante prepararte para independizarte, pero que lo más solidario y funcional es repartirse las responsabilidades y gastos de manera equitativa.
  • Que todos tenemos derecho a nuestra propia opinión y gustos.
  • Que lo justo sería que tanto hombres como mujeres tengan acceso a licencia laboral por paternidad y maternidad.
  • Que no eres ni más ni menos que nadie.
  • Que no mereces nada por el simple hecho de pertenecer a un género en particular.
  • Que está bien expresar cómo te sientes, llorar y trabajar con tus emociones antes de que salgan como en una olla exprés, hiriéndote a ti y a los demás.
  • Que es válido pedir ayuda, preguntar o apoyarte en alguien más.
  • Que tienes derecho a que tu cuerpo sea respetado, y la obligación de respetar el de los demás.
  • ¡Que no tienes que cargar con toda la responsabilidad! El trabajo en equipo hace la diferencia.
  • Y no sé si esto sea o no feminista, pero yo creo que la respuesta no está ni en el patriarcado ni en el matriarcado, sino en un sistema en el que ambos tengan derechos y responsabilidades de manera equitativa, según las fortalezas y debilidades de cada individuo, independientemente del género.

frame-2028075_1280

¡Ya sé que suena utópico! Y sé que hay muchas personas que se llaman “feministas” y no creen en nada de esto, y me parece terrible que el concepto se tergiverce tanto, lo cual sólo ha conducido a mayor odio, resentimiento y segregación de ambas partes. Me aterra ver a mujeres negándose a ellas mismas y a su naturaleza y culpando a los hombres de todos los males del mundo. La generalización de los géneros (vaya cacofonía) me resulta ignorante. Me preocupa escuchar los comentarios de hombres que aún consideran a la mujer un ser inferior, que sólo sirve para la cocina, la cama y tener quietos a los niños.  Y si, también me da miedo andar sola por la calle de noche y confieso que en el metro he dejado de usar vestido y falda. Pero también creo que muchas cosas fueron utópicas antes de lograrse, así que mejor me pregunto qué puedo hacer yo, desde mi ser, desde mi trabajo, desde mis posibilidades.

Mi esposo y yo trabajamos, los dos aportamos a los gastos, las tareas domésticas las dividimos y nos esforzamos para tener suficiente tiempo libre para convivir entre nosotros y con nuestra familia y amistades, juntos o separados. Valoramos y reconocemos la chamba de cada uno. Siempre tratamos de hablar las cosas y de tomarnos en cuenta ante una decisión que nos afecte a ambos. Claro, también nos peleamos y hay muchas cosas en las que no coincidimos, entonces buscamos la manera de llegar a acuerdos comunes por el bien de los dos. No sabemos si vamos a tener hijos, pero sabemos que si los tenemos va a ser responsabilidad de los dos, y que nos gustaría inculcarles la importancia del respeto, el amor y la equidad.

8 de marzo

“Que el día de hoy sea para recordar el movimiento de la lucha de la mujer, por todo lo que se ha logrado y lo que nos falta por lograr, entendiendo que no se trata de estar por encima de nadie, sino de buscar juntos, hombres y mujeres, la equidad.”

#LaMoccata

Los obstáculos que creamos en las relaciones

En toda relación hay obstáculos, y muchas veces los más difíciles son los que ponemos nosotros mismos, ya sea por experiencias pasadas o por lo que hemos aprendido a nuestro alrededor. A veces tratamos de protegernos tanto que no sólo nos autosaboteamos, sino que también herimos a quienes caminan a nuestro lado.

Hasta que desmanteles tus barreras y te permitas ser y mostrarte vulnerable, hasta que dejes de permitir que lo que viene del exterior nuble tu propio juicio sobre ti mismo y los demás, hasta entonces crearás la oportunidad hacia una relación auténtica… contigo, con nosotros, con los otros.

La Moccata, #MujerMedicina

de Mi-Kyung Choi
Ilustración de Mi-Kyung Choi

 

 

Vlog Ep18: “El amor en los tiempos del WiFi, un romance distinto”

¿A dónde se fue el amor? A veces me pregunto ¿Qué pasó con las cartas románticas, los paseos en la plaza y las citas a ciegas que organizaban tus familiares o amigos?

La tecnología lo cambia todo, y el amor en los tiempos del WiFi no es la excepción.

Cuando antes había postales y largas llamadas telefónicas ahora hay mensajes y publicaciones.

Las citas íntimas pasaron a presumirse públicamente, y la mayoría de las personas se quejan de que sus parejas se distraen con el celular.

Incluso hay quienes prefieren resolver conflictos por mensajes que en persona… Y ni hablemos de los celos por internet.

¿Y qué me dicen de cortar una relación? Ahora no sólo hay que guardar distancia, hay que cambiar el estatus de Facebook, eliminarlo de tus redes sociales, borrar las fotos. Y no sin antes pasar por el bochorno de espiar las últimas publicaciones del ex.

Claro, no todo ha sido negativo. Mi esposo y yo tuvimos una relación a distancia por años, así que el internet y los mensajes facilitaron mucho la comunicación.

El ritmo de vida tan acelerado y el que tanto hombres como mujeres trabajemos por horas hace que sea más difícil tener una vida social.

Entonces, aplicaciones como Tinder se volvieron famosas para conocer gente y ligar. Hasta existe una aplicación por si sólo quieres salir con chicos con barba… en serio (tomar precauciones en estos casos es tan necesario como cuando lo es offline).

El internet facilita la comunicación a distancia y te permite compartir con personas de distintos lugares y culturas. Pero, es un arma de doble filo, pues mientras más te acercas a desconocidos, más te puedes alejar de tus seres cercanos.

Así que, de vez en cuando, apaga el celular durante la cita; atesora los momentos íntimos con tu pareja y no los publiques; vive el momento, y no sólo lo grabes por un like.

Al final, el romanticismo está más en la convivencia diaria, offline, que online, te lo dice La Moccata.

¿De qué manera influye el internet en tu relación de pareja? ¡Comparte tu historia!

(Publicado originalmente en Tu Iris)

#LaMoccata