Poner límites en el trabajo y disfrutar el proceso

woman-918981_640

Un día me vi en el espejo, y no fueron las arrugas que comienzan a vislumbrarse bajo los ojos las que me espantaron, fueron las ojeras. Como sombras eternas danzando ahí, indiscriminadamente. ¿En qué momento llegaron? ¿En qué momento se instalaron con tanta facilidad? ¿Es esto el resultado de noches de desvelo… “chambeando”?

Solía enorgullecerme de mi trabajo extremo, sí, extremo. De las largas horas dedicadas sin descanso a un proyecto, a una fecha de entrega, a cumplir con un compromiso, incluso si no lo disfrutaba del todo. Y aquí está la clave, ¿incluso sin disfrutarlo? Con ello sólo lograba estar agotada, que no es lo mismo que cansada. El cansancio puede derivarse de un esfuerzo físico, pero creo que el agotamiento es producto de una mente que se ha desconectado de su parte más íntima y vital, y que ha perdido la pasión por lo que hace.

Cuando no te das la oportunidad de tomar una pausa, escucharte con calma y verlo todo desde una nueva perspectiva, no hay espacio para el gozo o la introspección.

No me malinterpreten, no trato de evadir mi responsabilidad para dedicarme a “tirar la hueva”, como se dice aquí en México. Realmente estoy convencida de que el trabajo dignifica y nos da un propósito, pero ¿cuál es el objetivo de pasar toda una vida trabajando sin disfrutar el proceso? ¿Para qué? ¿Trabajar para vivir, vivir para trabajar? Hay una línea muy delgada entre ambos.

Sí, seguiré luchando por lo que quiero, tomando acciones que me permitan cumplir mis metas y objetivos, pero sin evadir o ignorar lo que realmente importa: el gozo de la experiencia,  las personas que amo, el crecimiento personal y, muy importante, estar conmigo y con mi propia esencia. Así que, toca poner límites amorosos en mi trabajo, y aprender a disfrutar el proceso.

#LaMoccata

Anuncios

(VIDEO) Sanar la relación con papá: el papá que habita en ti define quién eres

 

¿Cómo te define tu relación con tu papá? Este video va para quienes sienten que tienen una relación trunca o complicada con su papá. Soy hija de madre soltera pero me llevo muy bien con el mío, aunque no fue fácil, y quiero compartirte por qué.

Mis papás se divorciaron cuando era muy chica. Mi papá siempre me ha querido y me ha dado mucho, pero hubo un tiempo en el que me mudé de ciudad y no lo vi por 2 años, justo en mi transición de niña a adolescente.

¿Y entonces? Cuando volví a ver a mi papá él ya no me conocía a mí ni yo a él. Yo desconocía su historia y él no comprendía lo mía… ¿Te suena?

Me tardé en entender cómo esta relación y el papá que habita en mí definía quién era yo con los demás, con mi pareja, conmigo misma.

Me perseguía la idea de que terminaría sola, porque pensaba que los hombres no se comprometían.

Crecí pensando que una tiene que ser fuerte e independiente, y eso está bien, pero me llevó mucho aprender a pedir ayuda y permitirme ser vulnerable.

¿Por qué te cuento esto? Verás, yo me pude haber quedado con muchas historias y esta relación trunca, pero un día decidí que necesitaba sanar la relación con mi papá y por tanto conmigo misma. Y así, pasé los siguientes años volviendo a conocer a mi papá, y él me conoció a mí… Te dije que no fue fácil. Pero hoy me siento muy orgullosa de decir que tenemos muy buena relación, nos contamos muchas cosas ¡y hasta bromeamos!

Mi historia es distinta a la tuya, tal vez tú nunca conociste a tu papá, o sí pero un día no volvió, o quizá desafortunadamente se fue antes de tiempo, o siempre ha estado a tu lado, pero igual tienen sus diferencias.

Sea cual sea tu caso este próximo día del padre te invito a sanar tu relación con él.

Dile lo que necesitas decirle, si no puedes escríbelo en una carta. Reconócelo, tanto si estuvo como si no estuvo, porque a final de cuentas tú estás aquí y lo que resulte de eso es decisión tuya.

¿Qué decides? ¿Cerrar ciclos o dejarlos abiertos? Te recomiendo el primero, por ti, te lo dice #LaMoccata.

Nota original en Tuiris

Sneak Peek Vlog: “Las NoMo”

Sneak Peek del próximo episodio de #LaMoccata con #Tuiris. Hay situaciones que en pleno siglo XXI todavía son incomprendidas. ¿Sabes qué es una “NoMo”? ¡Descúbrelo el próximo martes! 

SP

Vlog “¿Feminismo o Misandria? ¿Cómo identificarlo?

¿Para ti, como es una persona auténticamente feminista, sin misandria, sin extremos?

¿Cómo considero a una “persona feminista”?

Frase_342

Siempre me ha hecho ruido cuando alguien dice, casi casi con espanto e indignación, que no es feminista. Me pongo a pensar, si se trata de una mujer: ¿No te gusta acaso tener derecho a la propiedad privada o tu propia cuenta bancaria sin tener que pedir permiso a tu esposo, padre o hermano? ¿Poder estudiar si así lo deseas? ¿Tener la opción de trabajar, ser ama de casa, o ambas? Simplemente… ¿tener opciones? Porque a final de cuentas eso se lo debemos a miles de personas, tanto hombres como mujeres, que han trabajado por la equidad de género desde el movimiento feminista.

Cuando me preguntan si soy feminista digo que sí, pero cuando me preguntan cosas como: ¿odias a los hombres?, ¿crees que eres mejor que ellos?, ¿tú quieres que el mundo sea gobernado por las mujeres?, ¿consideras que tienes derechos sólo por ser mujer? Mi respuesta es:

No soy radical o androfóbica, considero que tengo derechos por SER Y ESTAR AQUÍ Y AHORA, como tú, como ellos, como nosotros.

6b635c55552269f6d5967672e847dae4

Me desagrada el término “feminazi”, sin embargo, coincido en que muchas personas utilizan la bandera del feminismo para su propio beneficio, desprestigiando la labor de muchas generaciones e individuos. Creo que una persona feminista, desde la definición del concepto actual y no desde lo que le conviene, entiende:

  • Que para exigir derechos hay que respetar los de los demás. El respeto y empatía son la base para cualquier convivencia sana.
  • Que no necesitas menospreciar, agredir o pasar por encima de nadie para probar tu punto o valía.
  • Que es importante amar y respetar tu cuerpo, lo cual incluye aceptarte, pero también llevar una alimentación adecuada y hábitos que cuiden tu salud. Los músculos no te hacen “más o menos hombre”, el peso no te hace “más o menos mujer”.
  • Que está bien atender tu aspecto físico, siempre y cuando no lastimes tu cuerpo o de ello dependa tu autoestima y amor propio. Usar o no maquillaje o tacón no te hace “menos o más mujer”. Usar o no productos de cuidado personal no te hace “menos o más hombre”.
  • Que la feminidad no está peleada con el feminismo.
  • Que trabajos y sueldos equitativos deben ir en función de los méritos, fortalezas y debilidades de una persona, no de su género u origen.
  • Que ser “dama” o “caballero” no depende de cómo trates a un sector en particular, sino de cómo te trates a ti y a TODOS los demás.
  • Que para lograr un verdadero cambio necesitamos de la participación y el reconomiento y respeto de todos.

e71af61120ec561ea073018b0f043bc5

  • Que es importante prepararte para independizarte, pero que lo más solidario y funcional es repartirse las responsabilidades y gastos de manera equitativa.
  • Que todos tenemos derecho a nuestra propia opinión y gustos.
  • Que lo justo sería que tanto hombres como mujeres tengan acceso a licencia laboral por paternidad y maternidad.
  • Que no eres ni más ni menos que nadie.
  • Que no mereces nada por el simple hecho de pertenecer a un género en particular.
  • Que está bien expresar cómo te sientes, llorar y trabajar con tus emociones antes de que salgan como en una olla exprés, hiriéndote a ti y a los demás.
  • Que es válido pedir ayuda, preguntar o apoyarte en alguien más.
  • Que tienes derecho a que tu cuerpo sea respetado, y la obligación de respetar el de los demás.
  • ¡Que no tienes que cargar con toda la responsabilidad! El trabajo en equipo hace la diferencia.
  • Y no sé si esto sea o no feminista, pero yo creo que la respuesta no está ni en el patriarcado ni en el matriarcado, sino en un sistema en el que ambos tengan derechos y responsabilidades de manera equitativa, según las fortalezas y debilidades de cada individuo, independientemente del género.

frame-2028075_1280

¡Ya sé que suena utópico! Y sé que hay muchas personas que se llaman “feministas” y no creen en nada de esto, y me parece terrible que el concepto se tergiverce tanto, lo cual sólo ha conducido a mayor odio, resentimiento y segregación de ambas partes. Me aterra ver a mujeres negándose a ellas mismas y a su naturaleza y culpando a los hombres de todos los males del mundo. La generalización de los géneros (vaya cacofonía) me resulta ignorante. Me preocupa escuchar los comentarios de hombres que aún consideran a la mujer un ser inferior, que sólo sirve para la cocina, la cama y tener quietos a los niños.  Y si, también me da miedo andar sola por la calle de noche y confieso que en el metro he dejado de usar vestido y falda. Pero también creo que muchas cosas fueron utópicas antes de lograrse, así que mejor me pregunto qué puedo hacer yo, desde mi ser, desde mi trabajo, desde mis posibilidades.

Mi esposo y yo trabajamos, los dos aportamos a los gastos, las tareas domésticas las dividimos y nos esforzamos para tener suficiente tiempo libre para convivir entre nosotros y con nuestra familia y amistades, juntos o separados. Valoramos y reconocemos la chamba de cada uno. Siempre tratamos de hablar las cosas y de tomarnos en cuenta ante una decisión que nos afecte a ambos. Claro, también nos peleamos y hay muchas cosas en las que no coincidimos, entonces buscamos la manera de llegar a acuerdos comunes por el bien de los dos. No sabemos si vamos a tener hijos, pero sabemos que si los tenemos va a ser responsabilidad de los dos, y que nos gustaría inculcarles la importancia del respeto, el amor y la equidad.

8 de marzo

“Que el día de hoy sea para recordar el movimiento de la lucha de la mujer, por todo lo que se ha logrado y lo que nos falta por lograr, entendiendo que no se trata de estar por encima de nadie, sino de buscar juntos, hombres y mujeres, la equidad.”

#LaMoccata

Ep. 16 Vlog: ¡6 Costumbres Matrimoniales que no vas a creer…!

 

En México tenemos muchas costumbres matrimoniales: el lazo, los padrinos, ¡el mariachi! Pero, ¿qué costumbres existen en otros países? Ni te imaginas.

En Francia entierran en un ataúd botellas de vino y algunos recuerdos, lo que representa la muerte de la soltería del novio. Un año después o cuando nace el primer bebé lo desentierran para celebrar.

Y mientras aquí todas tratamos de adelgazar, ¡en Mauritania hacen que las mujeres engorden! La tradición se llama Leblouh y es sumamente polémica, pues aunque la obesidad para ellos es sinónimo de belleza y opulencia, es una práctica que pudiera poner en riesgo la salud de las mujeres. Y es que las preparan desde casi niñas para ese “ideal” de belleza (ver documental).

En Alemania la novia es secuestrada por los amigos del novio para llevarla a beber alcohol, y cuando el novio los encuentra, debe pagar la cuenta.

Lo normal en una boda es sacar la vajilla especial ¿cierto? Pues en Grecia hay que sacar la barata porque en la recepción se rompen platos para celebrar la unión de los novios. Algunas personas afirman que ya no se practica.

¿Casarse de blanco? En La India el rojo es el color de la buena suerte, donde la novia lleva henna nupcial en la mano, con diseños hechos por las mujeres en una fiesta previa.

¿Y qué tal en Escocia? Los novios son “ennegrecidos” en una tradición donde los amigos les arrojan tripas de pescado, huevos podridos y porquería y media, para después pasearlos por la ciudad. Si superan esta prueba están listos para lo que sigue.

¡¿Y qué pasa cuando casas a un par de ascendencia italiana, mexicana, japonesa, judía y católica?! Una boda muy ecléctica.

Nosotros nos casamos  con el laso de mis papás, mi suegro hizo 1000 grullas de origami, que en Japón son sinónimo de buena suerte, y la nonna italiana de mi esposo bailó durante casi media hora el “Mazel Tov”, todos vestidos como en la época de los 20s. Así que ahí lo tienes, muchas tradiciones y una muy buena fiesta.

¿Qué costumbres te gustaría tener en tu boda? Algunas seguramente valen la pena mantenerlas, te lo dice La Moccata.

Publicación origianal en Tuiris

Ep. 15 del Vlog: ¿Qué te enseñó tu abuela? El legado de la matriarca

 

 

¿Qué lecciones te dejó tu abuela? Estuve visitando a la familia y me pregunté ¿Quién nos mantiene unidos? ¿Quién nos invita a comer? ¿Quién nos da consejos y regaña? ¡Las abuelas!

¿Sabías que cuando tu abuela estaba embarazada de tu mamá, tu mamá ya tenía dentro todos los ovocitos que iba a producir durante toda su vida?

De cierta forma, tú también estuviste en el vientre de tu abuela, así que hay una conexión especial.

Deberían ser inmortales, ¿no? Pero no lo son y cuando se nos van nos dejan un vacío, pero también muchos recuerdos.

Yo todavía tengo a mi abuela Yoly, a quien secretamente le digo “abuela sauce”, porque me recuerda al personaje de la abuela de Pocahontas (ni ella lo sabe). Hoy quiero expresarle algo que, también, voy a compartir contigo, para que recuerdes a tu abuela.

Volver a casa me emociona porque también es volver con mi abue. Con la que me enseñó a cantar, a bajar las escaleras sentada para que no me cayera, la que se divertía disfrazándome. La que me compartió secretos en la cocina, la que me consolaba cuando gritaba ¡no me quiero ir!

Ha sido una figura esencial, una matriarca sabia, a veces estricta con ella misma y con los demás, pero procurando la felicidad de la familia.

Admiro su coraje, su fuerza, su valor, su tenacidad.

Me ha guiado y amado, aun cuando no está de acuerdo con todas mis decisiones, y escuchando su historia de vida, entiendo de dónde vienen muchas cosas.

Espero que no se preocupe por mí, estoy bien, estaré bien. Encontré lo que me toca hacer en esta vida, y también con quién compartirlo.

Y a ti, ¿qué te enseñó tu abuela? ¿Aún la tienes? Apapáchala. Ya no está, recuérdala y hónrala. ¿No la conociste? Pregunta por ella y reconstruye su historia, comprenderás parte de la tuya, en serio, te lo dice La Moccata.

¡Compárte el mejor consejo que has recibido de tu abuela! Se generoso, nunca sabes a quién le puede servir.

Sigue esta y otras historias en TuIris donde #LaMoccata tiene su vlog!